Las rutas principales en las Hoces del Riaza son la Senda del Río (PR‑SG 6) y la Senda Entre Puentes (PRC‑SG 5), junto con la Senda de la Ermita del Casuar (PRC‑SG 7) y la del Embalse de Linares (PRC‑SG 10). Y hay algo que no puedes olvidar: entre el 1 de enero y el 31 de julio necesitas autorización de la Casa del Parque para transitar por tramos en zona de reserva, con un límite de 10 personas por grupo.
En resumen:
- Es obligatorio solicitar autorización en la Casa del Parque para transitar por zonas en reserva entre el 1 de enero y el 31 de julio, con grupos limitados a 10 personas.
- La ruta más larga, la Senda del Río, recorre entre 10,6 y 12,5 kilómetros y puede durar entre 3 y 7 horas, dependiendo del punto de inicio y regreso.
- La Senda Entre Puentes es la opción más adecuada para familias y personas con movilidad reducida, con un tramo accesible de 3,4 kilómetros junto al río.
- Antes de salir, se recomienda descargar el track GPX, llevar suficiente agua, calzado adecuado y protección solar, ya que algunos tramos pueden estar resbaladizos o sin sombra.
- La visita a las hoces requiere respetar las normas para proteger la colonia de buitres leonado y evitar alteraciones en su reproducción.
Si solo tienes un fin de semana en Segovia, conviene saber de entrada qué senda encaja con tu grupo antes de meterte en detalles técnicos. Las cuatro rutas oficiales del parque cubren perfiles muy distintos. Van desde un paseo accesible junto al río hasta una travesía larga que exige buena forma física.
Además de estas cuatro sendas señalizadas, existen variantes cortas como el Cerro el Alto o las Tenadas, pensadas para quien dispone de una o dos horas y quiere un primer contacto con el paisaje sin comprometerse a una jornada larga.
Antes de salir, descarga el track GPX de la ruta elegida desde las fichas oficiales o desde portales especializados en senderismo de la zona. La Casa del Parque facilita esta información junto con mapas actualizados y el estado de cada sendero, algo especialmente útil si vienes desde Madrid o cualquier otro punto de Castilla y León y quieres confirmar la ruta antes de conducir hasta Montejo.
Cada senda tiene su propia personalidad, y conocer los datos exactos evita sorpresas a mitad de camino. Estas son las cuatro rutas oficiales, más dos variantes cortas para quien busca una salida ligera.
Esta es la ruta de referencia del parque. Recorre el trayecto desde Montejo de la Vega hasta la presa del embalse de Linares, con una distancia que varía entre 10,6 y 12,5 kilómetros de ida según el punto exacto de inicio. El tiempo estimado oscila entre 3 y 7 horas, dependiendo de si haces solo ida o el recorrido completo de ida y vuelta, que puede rondar los 20 kilómetros.
Si prefieres no completarla entera, una opción práctica es arrancar desde el aparcamiento de la carretera que baja hacia la presa. Desde ahí, la distancia hasta el embalse se reduce a unos 12,5 kilómetros de ida, lo que convierte la excursión en una salida de media jornada perfectamente factible sin madrugar demasiado.
Por el camino encontrarás varios miradores sobre los cortados calcáreos, el viaducto ferroviario abandonado y buenas vistas sobre los meandros del río. La dificultad es media, con tramos de terreno calcáreo que pueden resultar resbaladizos tras la lluvia.
Es la senda más amable del parque y la que recomendamos a familias con niños o personas con movilidad reducida.
Lo más destacable es su tramo de 3,4 kilómetros en la margen izquierda, acondicionado para sillas de ruedas y carritos, algo poco habitual en un espacio natural protegido de este tipo. El desnivel es mínimo y el recorrido discurre en gran parte junto al cauce, con sombra suficiente en los meses de más calor.

Con una distancia aproximada de 10,5 kilómetros y una duración de 3 horas y 15 minutos, esta senda combina naturaleza y patrimonio de forma equilibrada. El punto de mayor interés son las ruinas del antiguo convento de San Martín del Casuar, un enclave que invita a parar y hacer fotos con las hoces de fondo.
La dificultad es media y el desnivel se concentra sobre todo en el tramo final de ascenso hacia la ermita. Conviene calzado con buen agarre, ya que el sendero alterna tierra compacta con piedra suelta.
El atractivo principal es la vista sobre el embalse y su entorno, con menos desnivel que la Senda del Río.
Para quienes solo disponen de una o dos horas, estas rutas cortas ofrecen miradores puntuales sobre las hoces sin exigir preparación previa ni permisos especiales, salvo que coincidan con tramos de la zona de reserva. Son una buena introducción antes de animarse con las sendas largas.
La Casa del Parque de Montejo de la Vega es el punto de referencia obligado antes de cualquier ruta larga. Ahí se informa sobre el estado de los senderos, se entregan mapas actualizados y, sobre todo, se tramitan las autorizaciones necesarias para acceder a los tramos situados en zona de reserva.

Ese trámite no es opcional en determinadas fechas. Entre el 1 de enero y el 31 de julio, es obligatorio solicitar autorización para transitar por ciertos tramos protegidos, y el tamaño máximo de grupo suele fijarse en 10 personas. Esta restricción coincide con la época de cría de varias especies protegidas, entre ellas la colonia de buitre leonado que anida en los cortados.
Para llegar, los accesos habituales son:
En fines de semana de primavera y otoño, estos aparcamientos se llenan pronto, especialmente el de Montejo. Llegar antes de las diez de la mañana suele garantizar sitio; si vas más tarde, ten en cuenta que quizá debas dejar el coche en el pueblo y caminar unos minutos extra hasta el inicio del sendero.
Tras la lluvia, algunos tramos se vuelven resbaladizos, así que un calzado de senderismo con buena suela es más importante aquí que en muchos otros entornos de montaña.
La lista básica de equipo debería incluir:
Descargar el track GPX antes de salir de casa es, sencillamente, la recomendación más repetida entre quienes conocen bien la zona. La cobertura móvil en gran parte del parque es escasa o directamente inexistente, así que confiar en datos móviles durante la ruta es un error habitual. Puedes ampliar esta preparación con la guía de rutas de senderismo en Riaza que detalla consejos logísticos por temporada.
Consejo profesional: lleva siempre una copia impresa del mapa además del GPX en el móvil. Si el teléfono se queda sin batería o pierde la señal del GPS, el papel no falla.
Sobre la estación del año: primavera y otoño ofrecen la mejor visibilidad y temperaturas suaves para las rutas largas. En verano, el calor en los tramos expuestos de la Senda del Río puede ser intenso a partir del mediodía, así que conviene salir temprano. En invierno, vigila el hielo en las zonas de sombra permanente, especialmente tras heladas nocturnas.
Los cortados calcáreos de las Hoces del Riaza albergan una de las mayores colonias de buitre leonado de Europa, un dato que por sí solo justifica buena parte de las restricciones del parque. Durante la época de cría, cualquier ruido o movimiento brusco cerca de los nidos puede provocar el abandono del huevo o del polluelo, así que mantenerse en los senderos marcados no es solo una recomendación, es una necesidad para la conservación de la especie.
Las normas básicas de comportamiento en el parque incluyen:
Dado que la cobertura móvil es limitada en buena parte del recorrido, conviene avisar a alguien de tu itinerario antes de salir y llevar un silbato o similar para pedir ayuda en caso de caída o extravío. Los tramos más aislados, como el central de la Senda del Río, pueden tardar en tener respuesta de emergencias si no hay señal de teléfono.
Si prefieres seguir un plan ya probado en lugar de improvisar, estas tres propuestas cubren los perfiles más habituales entre quienes visitan el parque.
Montejo de la Vega de la Serrezuela, Valdevacas y Maderuelo son los tres pueblos base habituales para quien organiza una escapada de senderismo por la zona. Cada uno ofrece servicios básicos como bares, alguna tienda de alimentación y aparcamiento, aunque la oferta de restauración es limitada entre semana.
Los fines de semana de primavera y otoño concentran la mayor demanda de alojamiento, así que reservar con antelación evita quedarte sin plaza justo el fin de semana que mejor pinta el tiempo. Si viajas con perro, merece la pena confirmar de antemano que el alojamiento sea pet‑friendly, ya que no todas las opciones rurales de la zona lo permiten.
Muchas guías tratan las Hoces del Riaza como si fuera un parque de acceso libre en cualquier época, y ese es el error más frecuente que veo repetirse en foros de senderismo. La realidad es más exigente: la ventana de restricción de siete meses no es un trámite burocrático menor, responde directamente a la biología de una colonia de aves que necesita tranquilidad para reproducirse. Ignorar esa autorización no solo expone a una sanción, también puede alterar la cría de una especie que da sentido a todo el paisaje que se viene a fotografiar.
También creo que se subestima la Senda Entre Puentes frente a la Senda del Río. Hay una tendencia, casi automática, a asumir que la ruta más larga es la más valiosa. Pero para una familia con niños pequeños o para alguien que busca simplemente desconectar sin sufrir, ese tramo accesible junto al río ofrece una experiencia igual de intensa en menos tiempo y con menos riesgo. El verdadero acierto no está en completar el kilometraje más largo, sino en elegir la ruta que realmente vas a disfrutar de principio a fin.
Lo que sí funciona en cualquier caso es llegar preparado: track descargado, agua suficiente y respeto por los horarios de tranquilidad de la fauna. Eso vale tanto para el senderista experimentado como para quien pisa las hoces por primera vez.
— Elena
Después de una jornada entre cortados calcáreos y buitres leonados, lo que apetece es una habitación cuidada, un desayuno casero y la sensación de haber elegido bien dónde parar. En un alojamiento boutique cerca de Riaza, encontrarás políticas pet‑friendly para quienes viajan con perro tras la ruta, y experiencias complementarias como astroturismo o cenas bajo las estrellas que alargan el plan más allá del sendero.

Si además quieres cerrar el día con algo más que una cena rápida, un restaurante en Madriguera propone gastronomía local creativa pensada para celebrar la jornada de senderismo con calma. Reservar con antelación es especialmente recomendable en fines de semana de primavera y otoño, cuando la demanda de habitaciones cerca del parque crece rápido. Consulta disponibilidad y reserva tu alojamiento en Hotel Rural La Encantada antes de planificar tu próxima visita a las Hoces del Riaza.
Antes de salir, conviene tener a mano las fuentes oficiales que confirman distancias, dificultad y trámites vigentes.
Usa estas fuentes para validar tiempos y dificultad antes de imprimir tu propio itinerario, y tramita el permiso con margen si tu visita cae entre enero y julio.
Las cuatro sendas oficiales del Parque Natural Hoces del Río Riaza son la PR‑SG 6 Senda del Río, la PRC‑SG 5 Senda Entre Puentes, la PRC‑SG 7 Ermita del Casuar y la PRC‑SG 10 Embalse de Linares, además de variantes cortas como el Cerro el Alto.
Dentro de la provincia, las Hoces del Riaza destacan por sus cortados calcáreos y su colonia de buitre leonado, con la Senda del Río como el recorrido más completo para disfrutar del paisaje de principio a fin.
Sí, entre el 1 de enero y el 31 de julio es obligatorio solicitar autorización en la Casa del Parque para transitar por tramos en zona de reserva, con un límite habitual de 10 personas por grupo.
La Senda Entre Puentes es la opción más recomendable para familias, gracias a su tramo accesible y bajo desnivel; si viajas con perro, revisa antes las rutas aptas para perros en Segovia y las normas del parque sobre animales sueltos.