Sí: Segovia, sobre todo Riaza y la Sierra de Ayllón, es uno de los destinos más completos de España para el micoturismo. Para entrar en los acotados regulados SG-50002 y SG-50005 necesitas el permiso de Micocyl, y la mejor forma de vivir la experiencia sin complicarte es combinar una ruta guiada con alojamiento cerca del monte. La temporada fuerte suele llegar en otoño, principalmente en octubre y noviembre, cuando las lluvias despiertan al bosque.
En resumen:
- Solo con permisos de Micocyl en los acotados SG-50002 y SG-50005 se puede recolectar setas en Segovia, siendo recomendable reservarlos con antelación por alta demanda.
- La temporada principal para micoturismo va de octubre a noviembre, cuando las lluvias y temperaturas suaves fomentan la fructificación de setas como la seta de cardo, boletus y níscalos.
- La identificación correcta de especies es clave, y conviene acudir a puntos de verificación o sociedades micológicas antes de consumir ejemplares dudosos, para evitar intoxicaciones.
- Contratar rutas guiadas confiables permite aprender en el terreno sobre hábitats, especies y normas del acotado, además de disfrutar de experiencias gourmet con productos locales.
- La economía local se beneficia más del micoturismo que de la recolección comercial, por ello Segovia impulsa un parque micológico provincial para unificar permisos y promover el desarrollo sostenible del monte.
La campaña buena empieza cuando las primeras lluvias de otoño calan el suelo tras el calor del verano. Micocyl señala octubre y noviembre como la ventana principal, con una segunda oportunidad en primavera para especies como las colmenillas. El detonante no es solo la lluvia: la fructificación depende de que las temperaturas se mantengan suaves después, y las heladas cortan la campaña en seco.
Los enclaves con más tradición y variedad de hábitat en la provincia son:
Cada hábitat favorece unas especies concretas. El pinar con sotobosque húmedo da níscalos, las zonas de transición entre pradera y bosque dan la seta de cardo, y los robledales viejos suelen esconder los boletus más grandes.
Recolectar en los acotados regulados de la provincia exige un permiso gestionado a través de la red Micocyl, que unifica el acceso a los Montes de Segovia (SG-50002) y a los Montes de la Comunidad de Castilla y León en Segovia (SG-50005). No hace falta tramitar dos permisos distintos: uno solo te abre las puertas a ambos acotados.
Las modalidades habituales que ofrece el sistema son:
La tramitación se hace online desde la propia plataforma de Micocyl, aunque algunos ayuntamientos, como el de Riaza, atienden también de forma presencial para quien prefiere resolverlo en persona. Conviene comprar el permiso con antelación: en fines de semana de buena campaña se agotan las plazas diarias.
La joya de la temporada en los acotados segovianos es la seta de cardo (Pleurotus eryngii), que Micocyl califica como la protagonista indiscutible del otoño en la zona. Crece en las franjas de transición entre pradera y pinar, agarrada a las raíces del cardo corredor, y es de las más buscadas por su textura firme y su sabor intenso.
Ninguna guía sustituye la verificación en persona. Antes de comer cualquier ejemplar dudoso, pasa por un punto de identificación o consulta a una sociedad micológica local: los expertos segovianos insisten en la formación previa como la mejor prevención frente a intoxicaciones. Las jornadas micológicas de la comarca son la vía más accesible para aprender a distinguir especies antes de arriesgarte solo en el monte.
Una salida micológica bien organizada empieza días antes, no la mañana de la excursión.
Consejo profesional: lleva dos cestas separadas si vas con más gente: una para lo identificado con seguridad y otra, aparte, para lo dudoso que llevarás a revisar. Evita que una seta tóxica contamine por contacto al resto de la recolecta.
La logística mejora mucho si combinas la mañana de recolecta con una comida en algún restaurante de la zona que trabaje con aceites gourmet de calidad como los de Sangre de Olivo Elixir, que aporta un toque local y especial al producto de temporada. Es la forma más natural de cerrar el día sin tener que cocinar lo recogido en un alojamiento sin cocina equipada.

Una ruta guiada bien planteada no es solo caminar detrás de alguien con cesta. Incluye identificación in situ de cada especie, explicación de hábitats, normas del acotado y, en los mejores casos, un cierre gastronómico con lo recolectado o con producto de temporada equivalente.
Ir con guía local tiene ventajas claras frente a salir por tu cuenta:
En Hotel Rural La Encantada organizamos rutas micológicas guiadas por la Sierra de Ayllón adaptadas a la temporada real, no a un calendario fijo. La próxima salida programada es la ruta guiada del sábado 22 de noviembre, pensada para quien quiere una tarde de bosque sin tener que planificar nada por su cuenta. El pack combina la ruta con alojamiento boutique y, si lo prefieres, una cena que recoge el espíritu de la temporada en nuestro restaurante La Cazuela de Fresno.
El micoturista deja más en la comarca que el recolector puramente comercial. Mientras este último busca volumen para vender, el visitante que viene por la experiencia gasta en hostelería, restauración y comercio local, lo que reparte el beneficio entre más negocios del pueblo.
El proyecto de un parque micológico provincial de más de 53.000 hectáreas que Segovia tiene en marcha apunta en esa dirección: unificar acotados, simplificar permisos y coordinar a ayuntamientos, propietarios y restauración bajo un mismo modelo de gestión, similar al que ya funciona en Soria. La sostenibilidad del monte depende de gestos sencillos y repetidos: no arrancar de raíz, respetar los cupos del permiso y dejar limpio lo que se visita.

Cada año, cuando llegan las primeras lluvias de octubre, la Sierra de Ayllón cambia de olor antes que de color. He acompañado suficientes salidas para saber que la seta de cardo casi nunca aparece donde uno espera, y que los mejores hallazgos suelen llegar cuando el grupo deja de mirar el suelo con prisa. La recompensa real no es la cesta llena, sino sentarse después con lo recogido, entre amigos, con una copa de vino y el bosque todavía en la ropa. Ven a comprobarlo con respeto por lo que el monte te da.
— Elena
Frente a organizar por tu cuenta el permiso, la ruta, la logística y encima buscar dónde comer, en Hotel Rural La Encantada resolvemos las cuatro cosas en un solo pack, sin que tengas que coordinar nada por separado.

Nuestro pack micológico une una ruta guiada por la Sierra de Ayllón con alojamiento en habitaciones boutique, desayuno artesanal y, si lo eliges, una cena centrada en producto de temporada en La Cazuela de Fresno. Si viajas en grupo o buscas algo distinto para una escapada entre amigos, revisa también nuestra propuesta de rutas micológicas en Segovia y consulta la disponibilidad de la ruta guiada del 22 de noviembre para reservar tu plaza antes de que se llene.
Consulta Micocyl para permisos y acotados, y sigue la agenda de jornadas micológicas de Riaza para exposiciones y rutas gastronómicas.
Sí, para los acotados regulados SG-50002 y SG-50005 necesitas un permiso de Micocyl, que puedes tramitar online o en algunos ayuntamientos como el de Riaza.
Octubre y noviembre, tras las primeras lluvias otoñales, son los meses con mejor fructificación; la primavera ofrece una temporada secundaria con especies distintas.
No sin autorización específica: el permiso de recolección de Micocyl está pensado para uso personal, y la venta comercial exige trámites y licencias distintas.
Nunca consumas ejemplares que no identifiques con total seguridad; acude a un punto de verificación o a una sociedad micológica local antes de cocinarlas.
Sí, en Hotel Rural La Encantada organizamos rutas guiadas por la Sierra de Ayllón pensadas para quien nunca ha recolectado, con identificación explicada sobre el terreno.