Los tres planes que mejor funcionan en Segovia con perro son un paseo tranquilo por el casco histórico, una ruta natural en las Hoces del Duratón o del Riaza, y una noche en un alojamiento pet friendly cerca de la sierra. Antes de salir conviene llevar la correa fija, la cartilla de vacunaciones al día y el seguro de responsabilidad civil, además del nuevo botellín con agua y jabón, que empieza a pedirse en la ciudad. El Hotel Rural La Encantada, en Riaza, es una base cómoda si quieres combinar naturaleza y descanso con tu perro.
En resumen:
- Es obligatorio llevar siempre correa fija y tener la cartilla de vacunaciones y seguro de responsabilidad civil en cualquier actividad con perro en Segovia.
- Las rutas ideales para perros son las Hoces del Duratón, con tramos con sombra y vistas, y las Hoces del Riaza, que son más suaves y accesibles.
- La mayoría de museos y espacios culturales del casco histórico admiten perros con correa y requisitos básicos, pero es recomendable consultar antes.
- Reservar en alojamientos pet friendly, como La Encantada, requiere preguntar por tarifas, zonas habilitadas y las condiciones para la estancia del perro.
Segovia tiene paisajes hechos para pasear con perro sin prisa, pero cada ruta pide algo distinto según el tamaño del animal y el tiempo que tengas. Estas son las opciones que mejor combinan naturaleza, accesibilidad y normas claras.
La duración varía mucho: un paseo por la Senda Verde puede resolverse en menos de una hora, mientras que una vuelta completa por las Hoces del Duratón exige media jornada si se hace con calma. En verano, el calor en las hoces es intenso porque hay poca sombra en los tramos abiertos al cañón, así que conviene salir a primera hora.
La correa fija es obligatoria en la práctica en estos espacios protegidos: las correas extensibles dificultan el control inmediato del perro y aumentan el riesgo de que se acerque a nidos o a fauna sensible. Algunas empresas de piragüismo en el Duratón aceptan mascotas en sus salidas guiadas siempre que no interfieran con la observación de aves, así que merece la pena preguntar antes de reservar la actividad.
Consejo profesional: lleva siempre un botiquín básico para tu perro (gasas, suero fisiológico y una pinza para garrapatas) y sal temprano en los meses de calor, sobre todo en las hoces, donde la piedra retiene temperatura durante horas.

El centro histórico de Segovia se puede recorrer con perro sin renunciar a las visitas culturales, aunque no todos los espacios cerrados aceptan mascotas de la misma forma. Turismo de Segovia recoge un listado de alojamientos, museos y comercios pet friendly con requisitos que se repiten en casi todos: un perro por persona, correa, cartilla de vacunaciones y seguro de responsabilidad civil.
Entre los espacios que suelen admitir mascotas destacan:
Un itinerario cómodo empieza en el Acueducto, sube por la judería hasta la Catedral y termina en el Alcázar, con paradas junto a las fuentes del Azoguejo y del Alcázar, donde suele haber agua disponible para refrescar al perro. Todo el recorrido se hace a pie en dos o tres horas si incluyes pausas, y el desnivel es moderado salvo en las cuestas que suben desde el Eresma.
Para comer en el centro, lo más sencillo es llamar antes al restaurante y preguntar si la terraza admite perros, si hay sitio junto a la mesa y si el establecimiento pone bebedero. No todos lo hacen, pero cada vez es más habitual en las zonas turísticas de la ciudad.
Moverse con perro por Segovia implica conocer algunas reglas que cambian según el medio de transporte y el espacio que visites. RENFE permite viajar con mascotas de hasta 10 kilos en transportín en la mayoría de sus servicios, y en algunos trenes se admite hasta 40 kilos sin transportín si se compra un billete específico para el animal. Las condiciones cambian según el tipo de tren, así que conviene revisarlas al comprar el billete.

En los autobuses urbanos e interurbanos de la provincia, el criterio habitual es similar: perros pequeños en transportín cerrado, y en algunas líneas la posibilidad de facturar al animal en bodega si supera cierto peso. Antes de viajar merece la pena confirmarlo con la compañía concreta, porque no todas las líneas aplican la misma norma.
La Ley 7/2023 de Bienestar Animal prohíbe la suelta de perros en espacios públicos salvo en zonas habilitadas, y los espacios naturales protegidos son especialmente estrictos con esta norma. Fuentes periodísticas y expertas en la materia advierten de multas que van desde los 500 euros hasta cifras muy altas en los casos más graves cuando se incumplen las normas en parques naturales como las Hoces del Duratón o del Riaza.
Las multas por incumplir la normativa en espacios protegidos pueden alcanzar cifras muy elevadas en los casos más graves, según recoge 20minutos: la recomendación de los gestores de estos espacios es mantener siempre al perro atado con correa fija.
A nivel municipal, el Ayuntamiento de Segovia trabaja en una modificación de la ordenanza de limpieza urbana que obligaría a llevar un botellín con agua y jabón para limpiar las micciones de los perros en la vía pública, con fases de aprobación previstas durante 2026. Conviene llevarlo ya en el paseo, tanto por civismo como por si la medida entra en vigor durante tu visita.
Planear las comidas con perro en Segovia es más fácil si haces un par de preguntas antes de sentarte a la mesa. Reservar con antelación y avisar de que vas con mascota evita sorpresas, sobre todo en los locales con más aforo.
Antes de reservar, pregunta por estos puntos:
Los establecimientos con más probabilidades de aceptar perros suelen ser los que tienen terraza amplia o jardín, especialmente fuera del casco histórico más denso. Algunos ofrecen bolsas higiénicas o cuencos de agua, aunque un menú específico para perros sigue siendo poco habitual en la zona.
La etiqueta básica marca la diferencia entre que te vuelvan a recibir o no: correa corta durante toda la comida, el perro nunca subido a sillas ni mesas, limpieza inmediata si hay algún accidente y evitar dejarlo solo en la terraza mientras entras al baño o pagas. Son gestos pequeños que agradecen tanto el resto de clientes como el propio local.
Un alojamiento rural bien gestionado convierte el viaje con perro en algo sencillo, siempre que se aclaren las condiciones antes de llegar. Generalmente, puede haber un suplemento por mascota, en ocasiones una fianza y, en alquileres completos, un cargo adicional de limpieza cuando hay animales en la casa.
Antes de reservar cualquier alojamiento rural con tu perro, conviene preguntar por:
En el Hotel Rural La Encantada, en Riaza, el alojamiento admite mascotas con un suplemento de 10 € por estancia, y quienes reservan el alquiler íntegro de la casa para grupos pueden consultar si aplica un suplemento de limpieza adicional cuando viajan con perro, siendo esta zona una joya histórica de Castilla según el artículo de Burgos: De fortaleza medieval a joya histórica de Castilla. La finca se presta bien a rutas de senderimiento cercanas y a experiencias como el astroturismo o los picnics al aire libre, pensadas para disfrutarse en compañía, también de cuatro patas.
Consejo profesional: avisa siempre con antelación de que viajas con perro y pregunta por las zonas de paseo dentro de la finca antes de dejarlo suelto, así evitas sorpresas con otros huéspedes o con animales de la zona.
Segovia no cuenta con una gran oferta de parques exclusivos para perros, pero sí existen zonas verdes donde el paseo suelto está más tolerado, siempre dentro de las áreas habilitadas para ello. Los parques periurbanos junto al Eresma y algunas zonas ajardinadas del extrarradio suelen tener más espacio y menos tránsito que el centro histórico, lo que las hace más cómodas para perros que necesitan moverse sin correa en un entorno controlado.
Fuera del núcleo urbano, la sierra ofrece alternativas más amplias: fincas rurales como la de La Encantada, en Riaza, permiten que el perro explore terreno abierto bajo supervisión, algo que resulta difícil de encontrar dentro de la ciudad. Antes de soltar al perro en cualquier zona, conviene comprobar que está señalizada para ello, porque la suelta fuera de estas áreas puede acarrear sanción según la normativa vigente sobre bienestar animal.
Viajar con perro implica tener localizado un centro veterinario por si surge una urgencia durante la estancia. Segovia capital cuenta con clínicas veterinarias generalistas repartidas por los principales barrios, con atención para consultas habituales y, en varios casos, servicio de urgencias concertado fuera de horario.
En la provincia, la cobertura veterinaria es más dispersa, así que si te alojas en zonas rurales como Riaza conviene preguntar al llegar al alojamiento por la clínica más cercana y su horario de urgencias. La mayoría de hoteles rurales tienen esta información a mano porque forma parte de la acogida habitual a huéspedes que viajan con mascota.
Para comprar pienso, arnés o cualquier accesorio olvidado en casa, Segovia capital tiene tiendas especializadas en alimentación y complementos para mascotas en varias zonas comerciales, además de la sección de mascotas de los grandes supermercados de la ciudad. Estas tiendas suelen cubrir necesidades básicas como pienso de calidad, snacks, correas de repuesto o productos de higiene.
En los pueblos de la provincia la oferta es más reducida, así que si vas a alojarte fuera de la capital conviene revisar el pienso y los accesorios antes de salir de casa. Algunos alojamientos rurales, conscientes de este detalle, ofrecen cuenco o cama para el perro como parte del servicio, lo que reduce lo que hay que cargar en el coche.
A lo largo del año, Segovia y su provincia acogen de forma puntual actividades pensadas para dueños de perros, desde paseos organizados hasta jornadas de adopción o encuentros caninos en fechas señaladas. Estos eventos suelen anunciarse con poca antelación en los canales municipales o en asociaciones locales de protección animal, así que conviene consultarlos cerca de la fecha del viaje si quieres coincidir con alguno.
Más allá de los eventos puntuales, la propia sierra ofrece un plan constante para quienes viajan con perro: rutas guiadas, picnics al aire libre o jornadas de desconexión en plena naturaleza, que en alojamientos como La Encantada se pueden combinar con la estancia sin necesidad de que coincidan con ninguna fecha concreta del calendario.
Llevar a tu perro de viaje es una alegría, pero también una responsabilidad compartida con quienes vendrán después. Cada correa bien sujeta en las hoces, cada botellín de agua y jabón en el paseo urbano y cada reserva confirmando la política de mascotas construye la confianza que hace posible que cada vez más lugares digan sí a los perros.
Elegir alojamientos y actividades que respeten al animal y al paisaje no es una limitación, es lo que permite que la próxima persona que llegue con su perro encuentre las puertas abiertas. Viajar con civismo, en la ciudad y en la sierra, es la mejor forma de que Segovia siga siendo un destino donde las mascotas son bienvenidas.
— Elena
En La Encantada entendemos que una escapada con perro no debería significar renunciar a la comodidad ni a los pequeños lujos de un buen descanso. Por eso el alojamiento admite mascotas con un suplemento de 10 € por estancia, y quienes buscan una casa entera para el grupo pueden consultar el alquiler completo en Riaza con espacio de sobra para que el perro descanse a su ritmo.

Consulta disponibilidad y detalles del alojamiento pet friendly en la página de habitaciones y pregunta por las políticas de mascota al confirmar tu reserva.
Revisa siempre las fechas y posibles cambios normativos antes de tu viaje, ya que algunas medidas municipales están en fase de aprobación durante 2026.
Los supermercados como Mercadona no suelen permitir la entrada de perros salvo perros guía o de asistencia, siguiendo la política habitual del sector en España. Lo más práctico es dejarlo atado fuera con alguien de confianza o hacer la compra sin él si viajas solo.
Las tiendas de ropa como Zara aplican, en general, el mismo criterio que otros comercios: solo perros de asistencia pueden entrar en la mayoría de establecimientos. Antes de entrar con tu mascota a cualquier tienda del centro de Segovia, conviene preguntar en la puerta porque el criterio puede variar según el local.
Los jardines exteriores de conjuntos como la Granja suelen admitir perros atados con correa, aunque el acceso al interior de los edificios históricos depende de la normativa específica de cada monumento. Conviene consultar las condiciones del recinto antes de la visita para evitar sorpresas en la entrada.
Sí, se puede entrar con perro a las Hoces del Duratón, pero debe llevar correa fija en todo momento porque el parque protege una colonia de buitres leonados y otras aves sensibles. Algunas actividades guiadas, como el piragüismo, también aceptan mascotas si no interfieren con la observación de fauna.
Necesitas la cartilla de vacunaciones al día, el seguro de responsabilidad civil y una correa fija para espacios naturales y muchos comercios, según recoge Turismo de Segovia. También conviene llevar un botellín con agua y jabón, ya que el ayuntamiento está impulsando esta medida en la ordenanza municipal de limpieza.