Soy Elena, la dueña de La Encantada, un pequeño hotel rural con mucho mimo cerca de Riaza. Si has llegado hasta aquí, probablemente estás buscando una escapada diferente, de esas que te llenan el alma y te hacen desconectar de verdad. Y déjame decirte algo, estás en el sitio perfecto.
Porque sí, esta ruta no es solo bonita (que lo es, y mucho), es una experiencia. Un paseo por pueblos que parecen detenidos en el tiempo, donde el color de las casas y la tierra, te cuenta historias, y donde cada rincón tiene una anécdota o una sorpresa. Nosotros hemos caminado por sus senderos decenas de veces, hemos charlado con vecinos que saben más que cualquier guía, y cada vez que la recorro, me vuelve a emocionar.
Así que ponte calzado cómodo, abre bien los ojos (y el corazón), y vente conmigo a descubrir esta ruta que combina naturaleza, historia y mucho, mucho encanto. Vamos allá.
Alquité es casi una joyita escondida. Tiene apenas cuatro habitantes censados, pero eso le da un aire tranquilo que enamora. Sus casas están construidas con cuarcita amarilla y la iglesia de San Pedro es una verdadera maravilla del románico rural. La primera vez que fui, una vecina me abrió la iglesia con una sonrisa y me contó que durante generaciones han cuidado de ella como un tesoro. Desde aquí puedes hacer una caminata muy agradable hasta Martín Muñoz de Ayllón por un sendero lleno de encinas.
Además cuenta con un espacio muy especial, un teleclub donde juntarte con sus gentes. Los teleclubs son los corazones sociales de los pueblos.
Una de las cosas que más sorprende (y encanta) a quienes nos visitan es descubrir los teleclubs. Para quienes no los conozcan, son locales sociales que hace décadas se usaban para ver la televisión cuando en las casas aún no era común tenerla. Hoy se han transformado en lugares de encuentro, donde los vecinos se reúnen para tomar algo, jugar a las cartas o simplemente charlar.
Son auténticos centros de vida comunitaria, especialmente en pueblos pequeños. En esta ruta, puedes encontrar teleclubs activos en Alquité, Villacorta, Becerril, el Muyo y son perfectos para parar a reponer fuerzas, tomar un café o una cerveza, y de paso, charlar con los locales.
Te aseguro que ahí es donde se cuentan las mejores historias.

A solo unos minutos de Alquité está este pequeño pueblo con una historia muy rica. La iglesia de San Martín de Tours y sus casas amarillas te invitan a pasear sin prisa.
Desde aquí parte la ruta hacia el Collado de las Cabras, ideal si te apetece una caminata media y disfrutar de vistas espectaculares.
Este pueblo es uno de los más representativos de la arquitectura roja. Las casas están hechas de piedra ferruginosa, lo que le da ese tono rojizo tan especial. A mí me encanta llevar a los huéspedes a ver el antiguo molino y el puente romano. La iglesia de Santa Catalina conserva un precioso pórtico románico.
Desde aquí sale un sendero que va hasta la ermita del Padre Eterno, perfecta para una caminata de mañana.
Madriguera, el rojo más fotografiadoEs sin duda el pueblo más conocido de la ruta de los pueblos de colores. Sus calles empedradas, fachadas rojizas y flores en las ventanas parecen sacadas de una postal. Aquí te recomiendo subir a la Peña del Trasuego para tener una vista preciosa del conjunto urbano. También es el punto de partida ideal para subir a la sierra de Madriguera o hacer la ruta hasta la Torrecilla.
Algunas de las rutas más populares parten desde aquí, es la que te lleva a Estebanvela.
Este pueblo de casas de pizarra negra transmite paz. Tiene una iglesia muy bonita, la de Nuestra Señora de la Asunción. El camino de acceso ya es precioso por sí mismo.
Si te apetece una ruta un poco más exigente, desde aquí puedes subir al Peñón de los Arcos, con unas vistas espectaculares, pero tienes rutas que te llevarán a todos los pueblos de la ruta de los pueblos de colores.
Además contamos con nuestro mirador estelar, un rincón único para observar las estrellas.
Serracín está en lo alto, a unos 1.200 metros, y aunque está casi deshabitado, tiene un encanto muy especial. Las ruinas de la iglesia de Nuestra Señora de la Natividad son un lugar ideal para los que buscan rincones con historia y fotografías con alma. Desde aquí parte la subida al Calamorro, una cumbre de casi 1.800 metros que premia el esfuerzo con vistas de postal.
Quizá menos conocido que los anteriores, pero igualmente encantador. Su iglesia de la Virgen de Vallehermoso está en lo alto y regala unas vistas que merece la pena disfrutar. Desde aquí salen rutas hacia La Lastra y el río de las Viñas. Es un rincón perfecto para perderse en la naturaleza.
El Muyo es otro de esos pueblos negros que parece sacado de un cuento. Sus casas de pizarra oscura, perfectamente conservadas, contrastan con el verde del paisaje que lo rodea. Es pequeño, sí, pero con mucho encanto. Es habitual ver a los pocos vecinos que quedan sentados a la puerta charlando, y si tienes suerte, puede que hasta te cuenten alguna historia antigua del lugar. Desde aquí también parte una ruta de senderismo hacia los montes cercanos, ideal para quienes buscan caminatas tranquilas con vistas. que los anteriores, pero igualmente encantador. Su iglesia de la Virgen de Vallehermoso está en lo alto y regala unas vistas que merece la pena disfrutar. Desde aquí salen rutas hacia el Collado de los Infantes y la Chorrera de la Hoz. Es un rincón perfecto para perderse en la naturaleza.
Una de las cosas que más me gustan de la ruta de los pueblos de colores en Riaza es que puedes combinar la visita a cada aldea con una caminata. Te dejo un resumen de algunas rutas que luego enlazaremos con posts individuales para que tengas toda la información:
Más información acerca de rutas de senderismo en Riaza
Si estás pensando en hacer una escapada rural y desconectar, la ruta de los pueblos de colores en Riaza, Segovia, es una opción perfecta.
Desde nuestro hotel rural La Encantada estaremos encantados de ayudarte a planificar cada etapa, recomendarte los mejores lugares para comer y darte mapas de rutas que hemos recorrido decenas de veces.
Además, si te alojas con nosotros, te damos una guía impresa con todas las rutas de senderismo de la zona. RESERVA YA
Ven a descubrir con nosotros el rojo, el amarillo y el negro de la Sierra de Ayllón.
Te aseguro que no lo olvidarás.